Superhéroes de marca
El nombre de Garth Ennis a muchos les sonará por una de sus creaciones más famosas, Preacher, donde ya fue mostrando un aperitivo de a lo que podría llegar si se le daba rienda suelta. Y en The Boys lo ha hecho.
Es como si se recreara en sacar a relucir lo más bajo del ser humano, en una serie que resulta muy cruda, explícita, cruel, sádica y soez. Casi parece que intentar ser políticamente incorrecto aposta. Y de esta forma no a mucha gente le gusta The Boys (editada por Norma), pese a que la historia de un mundo en el que los superhéroes no sólo existen sino que son un mercado de gran éxito no está mal, es coherente, tiene alguna sorpresa al final y no demasiados arcos argumentales secundarios que la hagan excesivamente pesada.
Con estos antecedentes, llegó el momento de ver The Boys, la serie de televisión, en Amazon Prime. No sabía muy bien qué esperar, ya que era muy difícil que hubieran recreado en TV la crudeza del cómic. Y no lo han hecho, incluso aunque hubieran dejado algunas escenas que dicen los actores que se han cortado porque no parecían adecuadas, la serie parece apenas una versión light, lo cual en realidad la hace mucho más accesible. En cuanto a la historia, el comienzo es básicamente el mismo que el del cómic, así como los personajes, pero pronto se empiezan a ver algunos cambios, que llegan a ser MUY grandes al final de la primera temporada, haciendo que vaya a ser imposible que el final del cómic y el de la serie sean el mismo.
Para mi propia sorpresa, me he encontrado disfrutando más la serie de TV que el cómic. El tebeo se me acabó haciendo un poco repetitivo y pesado con tanto insulto y terminología soez sin venir a cuento (eso sí, si lo tienes en inglés aprendes MUCHO), mientras que la serie ha cogido la base y la ha adaptado haciéndola más asequible y a mi parecer llevadera.