El calor del verano hace a veces que salten las emociones y que los dramas veraniegos puedan ser más apasionados que los del resto del año. Y aquí tenemos tres obras no excesivamente largas, ya sean de la pluma de autores superconocidos o no tanto, que nos hablan sobre la comunicación entre personas (¡o plantas!), siempre complicada.
En puro orden alfabético, porque no tenemos favoritos entre tanto drama.
Bajo un rayo de sol #1
La joven Sara Nishikujo tiene un don increíble: es capaz de comunicarse con las plantas. Tan peculiar habilidad le ha servido en numerosas ocasiones para hacer el bien, aunque debido a las sospechas y reticencias que ocasiona, suele verse obligada a mudarse con su padre.
En este último traslado, Sara conocerá a Tatsuya Kitazaki, un joven dispuesto a talar un árbol al que hace responsable de las lesiones de su hermana pequeña. Por suerte Sara le hará ver que se equivocaba, con lo que surgirá una amistad entre ambos.
Manga muy diferente pero divertido y refrescante del célebre Tsukasa Hojo, responsable de obras como City Hunter y Cat’s Eye, entre otros. Alejándose de sus mangas cargados de acción, estamos ante uno de corte fantástico y dramático que narra una historia muy original y corta (solo dos tomos). Un acierto para aquellos que buscan algo diferente y para los fieles seguidores de Hojo. Original.
El agua siempre vuelve al mar #1

Naotatsu ha empezado el bachillerato y se ha mudado a vivir a casa de su tío, quien vive en una residencia con una compañía peculiar. Junto a su tío, que intenta conseguir el éxito como mangaka, viven un adivino travesti, un profesor universitario y una joven oficinista llamada Sakaki.
Será Sakaki será quien vaya a recoger a Naotatsu en vez de su tío, comenzando una relación cada vez más cercana entre ambos, pero que se verá marcada por un hecho del pasado: el padre de Naotatsu tuvo una aventura con la madre de Sakaki.
El drama es otro de mis géneros favoritos y encontrarme uno así, con este curioso argumento y corta duración (tres tomos) me hizo picar. Y ciertamente fue un acierto. Con un dibujo sencillo pero expresivo y unos personajes bien caracterizados, El agua siempre vuelve al mar promete en este primer tomo una historia más profunda de lo que parece, con emociones muy variadas pero fluidas e intensas por momentos. Prometedora.
El agua siempre vuelve al mar #2
Naotatsu ha descubierto la relación pasada que existió entre su padre y la madre de Sakaki. Lejos de pasar página, Naotatsu quiere compartir la carga que lleva Sakaki sobre sus hombros, pues no puede perdonar a ninguno de los dos.
Sakaki, que no puede perdonar al padre de Naotatsu y desarrolló un odio hacia su madre, ha visto revueltas sus emociones con la aparición de Naotatsu, quien desea tomar un papel más activo en la situación, por más que ella le diga que no es necesario.
Pero sin darse cuenta, debido a sus discusiones y encuentros sobre el tema, ambos se irán acercando el uno al otro poco a poco, si bien Sakaki ha renunciado ya al amor por lo que sucedió en el pasado.
Segundo tomo que sigue las buenas sensaciones iniciadas en su tomo inicial. Los personajes evolucionan conforme a sus sentimientos y revelaciones, mostrando diferentes reacciones y alejados de historias románticas más idealizadas, todo ello acompañado por un dibujo sobrio pero que encaja perfectamente con la historia. Genial.


