Cultura para personas inteligentes
Estamos ante un libro, un ensayo que, a pesar del título, es de un gran interés para todo aquel/aquella que haya pensado alguna vez hacía donde @|#@#|#|#@~ se dirige el arte en estos nuestros tiempos, que bien pudiera ser que seamos la mayoría.
El autor, Roger Scruton, nos disecciona el panorama artístico con pulso férreo empezando por diferenciar, como buen sociólogo del arte, entre alta cultura y arte popular. Como inicio es prometedor. Seguimos con un paseo por lo significa cultura, seguimos por la Ilustración, pasamos por el romanticismo, hacemos un alto histórico pero no moral para diferenciar entre fantasía e imaginación y es en este apartado donde se empiezan a vislumbrar lo que mueve al autor a criticar la modernidad, la vanguardia y la aparición del kitsch, siguientes capítulos del libro.
No os perdáis la critica, destructiva a más no poder, del deconstruccionismo, donde el rencor personal aflora en cada una de las páginas que conforman el capítulo, capítulo que, a decir verdad, sobre en el todo homogéneo que resultaba el libro hasta llegar a este.
En esencia, el mensaje del libro es la pérdida de los valores, sobretodo de los religiosos, y el intento fútil y vano de una sociedad pueril con el único valor del éxito inmediato de substituirlos con la alta cultura, cosa que no consigue.
El autor, de tendencias claramente conservadoras, va desmontando punto por punto los engranajes de la cultura con una fe en sus convicciones inquebrantable, tanto que, y esto ya es una opinión mía, pone al descubierto los problemas y adelanta unas hipótesis que, aunque más certeras de lo que a los liberales le gustaría admitir, al presentarlas como hechos, pierden parte de su validez. Es decir, tanta convicción le hace justificar sus creencias, no adentrarse realmente en el quid del problema, busca afirmar su fe en los problemas y si bien parece acertar en su diagnóstico, puede ser que haya sido algo más debido a la fortuna que a su sapiencia, algo, en realidad, fortuito, como el hecho que él ostente esa fe y no otra. Y nos queda el gran problema, una ves descubierto el camino y reflexionado sobre él, si no es el mejor de todos ellos, nos queda una propuesta nueva, algo a lo que aferrarnos esperanzados, un ‘tal vez así’...pero sobre esto Scruton guarda un desencantado silencio.
Para finalizar, decir que es este un libro ideal para confrontar tus ideas, para batallar con el autor y, en esencia, no hacer del pensamiento un dogma, cosa de la que, sin darse cuenta, combatiendo lo que él considera que lo sea, se convierte.
Cultura para personas inteligentes
Roger Scruton
Ed.Península, Barcelona
Comentarios
Añadir comentario
Para añadir comentarios, necesitas estar registrado e identificado.





