Grandes hazañas olvidadas

Resulta de lo más interesante comprobar el modo en que, progresivamente, las obras de autores clásicos van llegando a nuestro país. Hace apenas unos meses Hiroshi Hirata era un autor inédito en España pero, afortunadamente, ahora mismo es posible encontrar varias de sus obras en las estanterías de las tiendas de cómics. El pasado mes de octubre la editorial Glénat lanzó al mercado Héroes anónimos mientras que, por su parte, Dolmen Editorial está publicando Satsuma Gishiden. A ellas se les une Relatos insólitos de samuráis, un volumen único editado por Glénat.

Esta obra ofrece una recopilación de siete historias cortas y autoconclusivas en las que Hioshi Hirata hace gala de su maestría. Como buen representante del gekiga, Hirata combina un dibujo detallado y realista con tramas argumentales complejas y maduras. Al igual que ocurría en Héroes anónismos, este autor se inspira en la historia de Japón para rescatar del olvido aquellas hazañas que, en su opinión, merecen ser preservadas. En este caso los protagonistas de las historias son samuráis, los valientes guerreros japoneses que valoraban más el honor que su propia vida. Aunque la figura del samurai se haya idealizado en nuestra sociedad actual, Hirata nos ofrece historias personales en las que se destaca el sacrificio, la voluntad y el coraje de estos hombres del pasado.

La primera de las historias que componen el volumen lleva por título “Lucha contra las inundaciones en el feudo de Oogaki” y nos muestra los esfuerzos de un grupo de hombres por contener el desbordamiento del río Ibi. Se trata de una situación extrema puesto que la enorme cantidad de lluvia hace que el cauce del río aumente considerablemente y provoque grietas en las presas. Tan sólo la rápida de actuación de Hikokurou Igaki conseguirá que sus hombres continúen luchando contra las aguas, a pesar de que tenga que recurrir a métodos de lo más extremos para motivarlos. Si bien el arranque de esta historia resulta algo áspero por la cantidad de información que se ofrece en los cuadros de texto sobre la geografía del lugar, lo cierto es que Hirata consigue construir en pocas páginas un ambiente tenso y agobiante.

La segunda historia se llama “El incidente de Sakai” y muestra una recreación de este conflicto histórico que tuvo lugar en 1868. Tras una serie de altercados, un grupo de samuráis acabaron con la vida de varios soldados franceses que habían cometido ciertos abusos. Como respuesta, el gobierno francés presionó a las autoridades japonesas para que los autores de las muertes fueran ajusticiados. Se decidió entonces que todo el grupo de samuráis que se había visto implicado muriera y ellos aceptaron con la condición de que los franceses vieran cómo realizaban sus seppukus. Esta historia realza el carácter de los samuráis como guerreros disciplinados cuya determinación e integridad contrasta enormemente con la de los occidentales.

El tercer relato se titula “El incidente de Kashima” y relata las luchas internas entre dos sirvientes del clan Chou. Esta historia, que tiene lugar a mediados del siglo XVII, pone de manifiesto la ambición humana y muestra las terribles consecuencias de la avaricia. Encontramos también en este capítulo varias viñetas muy violentas en las que Hirata refleja de forma gráfica y contundente las ejecuciones de varios aldeanos. Por su parte, “El clan Kanamori, Daimios de Hida”, la cuarta historia, cuenta el modo en que Yorinari, el daimio del clan Kanamori, va perdiendo la razón al creer que el bakufu conspira para arrebatarle sus tierras. Convencido de que quieren apropiarse de los recursos naturales y minerales de su territorio, Yorinari ordena masacrar a todo a aquel que considere un espía. Estas dos historias hacen hincapié en la forma de gobierno del Japón feudal, mostrando las jerarquías existentes entre los señores y sus vasallos así como las numerosas traiciones y conspiraciones que solían cometerse.

Los siguientes capítulos se alejan un poco de la precisión historiográfica que caracteriza a los ya comentados para centrarse en eventos más personales. Así pues, en “Moshee el sirviente” seremos testigos del reencuentro entre Moshee, un joven huérfano y su antigua ama. Moshee realiza un trabajo peligroso como el doble de un agitador político y tan sólo su antigua ama acudirá en su ayuda cuando es apresado por la policía, a pesar de las terribles consecuencias que ello le acarrearía a la mujer. Con un gran dominio narrativo, Hirata comprime en apenas unas páginas la historia de amor no confesado de Moshee y su ama al ofrecernos una panorámica de los momentos que han compartido. El inevitable final trágico de esta historia la convierte en una de las más intensas de la antología. En “Goemon el Hatamoto” asistimos a otra dramática relación: la de un samurai que pierde a su familia y su sirviente, un joven muchacho que prospera durante la era Meiji y se convierte en ingeniero. El samurai no consigue adaptarse al nuevo Japón moderno e industrializado, por lo que se da a la bebida y solo recuperará su honor gracias a su antiguo sirviente. Por último, la séptima historia se titula “Orden de acuñación de moneda” y aquí Hirata plantea la lucha moral que se establece entre el poderoso Goto Iemochi, miembro del clan que se dedica a acuñar las monedas, y un ronin que vive en humildes condiciones. El rico señor pretende mancillar la dignidad de este ronin ofreciéndole una suma de dinero desorbitada, la cual generará numerosas desgracias a su alrededor. Con esta historia, el autor expone con evidencia que más allá de la riqueza absoluta y la austeridad extrema, la virtud y la felicidad se encuentran en el término medio.

La edición que Glénat nos ofrece es de calidad, con una presión limpia y muy nítida que nos permitirá disfrutar de los dibujos realistas y dinámicos de Hirata. La traducción corre a cargo de Marc Bernabé, el cual incluye varias notas sobre datos históricos y culturales para facilitar la comprensión de las historias. Quizás el único aspecto negativo es el precio, sobre todo si comparamos la edición de estos Relatos insólitos de samuráis con la de Héroes anónimos. A pesar de que ambas obras valen lo mismo, el tomo de Héroes anónimos alcanzaba un total de 300 páginas e incluía páginas a color. No obstante, lo cierto es que Relatos insólitos de samuráis es una obra muy interesante y plenamente recomendable para aquellos aficionados a las historias de samurais. Los que disfrutaron con obras como El lobo solitario y su cachorro o Asa, el ejecutor, encontrarán en los cómics de Hirata una ventana a un lejano Japón feudal repleto de valientes y honoríficos guerreros.

Ficha técnica

Título: Relatos insólitos de samuráis
Título original: Nihon Seizetsu Shi
Autor: Hiroshi Hirata
Traducción: Marc Bernabé
Editorial: Glénat
Género: Gekiga, Samurais
Páginas: 232 páginas
Precio: 12 euros

Comentarios

ninot2

Sábado, 27 de marzo de 2010 20:14:49

marca un estilo un antes y un despues ante el nuevo siglo.

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